Desde muy niña, Karen Vera descubrió su pasión por las velas aromáticas. A los 10 años, comenzó a fabricar sus propias creaciones en la cocina de su casa, mezclando esencias y colores con curiosidad e ingenio. Lo que inició como un pasatiempo pronto se convirtió en un pequeño negocio, vendiendo sus velas a familiares, amigos y ferias locales.

Con esfuerzo y perseverancia, Karen convirtió su emprendimiento en una empresa sostenible. Quince años después, su marca “Luz & Esencia” es reconocida en todo Ecuador por su calidad y diseños únicos. Su visión siempre ha sido más que vender velas: quiere crear experiencias sensoriales y emocionales a través de cada fragancia.

Hoy, su empresa no solo mantiene vivo el arte de la cera y los aromas, sino que también genera empleo para artesanos, madres solteras y jóvenes de distintas provincias del país. Desde su taller, en el corazón de Quito, trabaja con comunidades locales para obtener ingredientes naturales y promover un comercio justo.

Con su historia, Karen demuestra que los sueños nacen en cualquier momento y, con dedicación, pueden transformarse en realidades que iluminan la vida de muchas personas..